Análisis de piel con el dermoanalizador

1 Octubre, 2016

Uno de los servicios que ofrecemos periódicamente en nuestra farmacia es el dermoanalizador. Hoy queremos contaos qué es y para qué sirve, y animaos a que os acerquéis a probarlo. Gracias a él podremos recomendaos los productos cosméticos que mejor se adecuen a vuestra piel y el factor de protección más idóneo para vosotros, entre otras ventajas.

Porqué utilizar un dermoanalizador

Todos conocemos la importancia de cuidar nuestra piel y elegir los productos más adecuados para conseguirlo. El problema es que hay tanta oferta que es difícil saber cuál es el más adecuado. Unas veces optamos por probar una crema que nos ha recomendado alguien que conocemos porque le va muy bien, pero a nosotros no nos termina de convencer. Otras veces simplemente nos fiamos de la publicidad.

Sin embargo, si queremos acertar, lo mejor es utilizar instrumentos que nos den información de cómo se encuentra nuestra piel y qué necesidades tiene. A simple vista se puede intuir si una piel está hidratada, o es más bien seca o es más grasa. Sin embargo es el dermoanalizador el que nos dará datos objetivos a partir de los cuales podemos trabajar.

Con estos datos y nuestro conocimiento de los productos que seleccionamos para nuestra farmacia por su calidad, podremos recomendarte lo que mejor se va a adaptar a las necesidades de tu piel. Además, no sólo vas a sentir tú los beneficios; si después de un tiempo, volvemos a usar el dermoanalizador podremos confirmar si realmente esos productos son los adecuados. Sólo habrá que comparar los datos anteriores y los actuales.

Qué es

El dermoanalizador es un dispositivo que permite medir de forma rápida y sencilla distintos parámetros de la piel. Dispone de tres sondas (elasticidad, hidratación y pigmentación), un cartucho de sebo, y una cámara. Ésta última con luz paralela y polarizada, para poder ver de forma aumentada la zona que nos interese.

Cada sonda y el cartucho muestra los resultados del análisis de dos formas: mediante un número, en una escala del uno al 100, y mediante una línea que se ilumina en mayor o menor proporción.

dermoanalizador

Información que nos proporciona cada medición

  • Sonda de elasticidad. Con esta sonda sabemos si la piel tiene la elasticidad correspondiente a tu edad o no. Poniéndola en el contorno de los ojos y mediante una pequeña succión nos da un valor que compararemos con la tabla. Según los resultados se pueden recomendar cremas antioxidantes o contorno de ojos específicos. Esta sonda tarda unos seis segundos en hacer la medición.
  • Sonda de hidratación. Esta sonda nos indica el grado de hidratación que tiene nuestra piel. Se puede utilizar en cualquier parte del cuerpo y con sólo apoyar la sonda ya obtenemos el resultado. En el rostro nos ayudará a saber si nos va a venir mejor un serum, o qué tipo de hidratante. También es muy útil para ver cómo están nuestras manos y qué tipo de crema de manos debemos usar.
  • Sonda de pigmentación. Al medir la concentración de melanina de forma inmediata, esta sonda nos puede ayudar de dos formas distintas. Aplicándola en una zona poco expuesta al sol (por ejemplo la cara interna de la muñeca) nos dirá cual es el factor de protección solar más indicado para nuestra piel. Por otro lado nos va a servir para controlar manchas. Por ejemplo, si aplicamos cremas despigmentantes, con mediciones a lo largo del tiempo, podremos saber si están haciendo efecto.
  • Cartucho de sebo Es el que nos va a indicar si la piel es seca, grasa o mixta. En este caso hay que hacer dos mediciones en dos zonas distintas. Una será en la llamada zona T (frente y nariz) y la otra en la zona U (mofletes y mentón). En este caso el resultado tarda un poco más, pero son sólo 10 segundos. Si las dos mediciones dan resultados diferentes significa que es una piel mixta y los productos tendrán que ser específicos para este tipo de piel.

La utilidad de la cámara

Como hemos dicho antes, el dermoanalizador también dispone de una cámara que se puede utilizar para obtener información muy variada. Gracias a ella obtenemos imágenes ampliadas de la piel, de las uñas, del pelo o del cuero cabelludo para poder evaluar mejor los daños que tienen. En relación con la piel nos permite ver mejor las posibles manchas que existan, las imperfecciones, los poros o las arrugas. Si la aplicamos en el cuero cabelludo podremos ver si hay piojos, tipo de caspa o descamación.

Además, al tener luz polarizada nos permite observar capas más profundas de la piel y ver la vascularización, microcirculación y si hay escamación o no en la piel. Por ejemplo, si hay muchas células muertas, utilizar un exfoliante nos ayudará a que los productos sean más efectivos.

Problemas de piel en los que resulta útiles

Finalmente, el dermoanalizador, además de ayudarnos si tenemos una piel sana, nos puede servir también cuando tengamos problemas con nuestra piel. En el caso de dermatitis atópica con la cámara y la sonda de hidratación veremos si mejoran las lesiones con los productos que utilizamos. Para personas diabéticas se puede controlar el estado de hidratación de los pies. Controlando ésto se pueden prevenir daños antes de que den señales de alerta. En cuanto a los pacientes oncológicos también es importante ver la escamación y la hidratación de la piel. Y, como ya hemos comentado, controlaremos mejor la evolución de manchas.

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