Me duelen las articulaciones. ¿Es artrosis?

16 abril, 2016

Hoy tenemos el honor de contar con un artículo escrito, para nosotros, por la doctora Ana Peiró, médico del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, de Barcelona. Esperamos que os resulte tan intersante como a nosotros.

El dolor en hombros, caderas o rodillas es un síntoma muy frecuente. En ocasiones puede estar causado por artrosis. Si usted padece dolor en alguna articulación, especialmente si ya ha cumplido los 60, puede que se haya preguntado si sufre artrosis.

La artrosis en una enfermedad reumática que lesiona el cartílago que recubre los extremos de los huesos, en las articulaciones. Cuando se lesiona y se desgasta este cartílago se produce dolor, rigidez y otras alteraciones en la función de la articulación. En España, la artrosis afecta aproximadamente a 10 de cada 100 personas, y es más frecuente en pacientes a partir de 50 años, aunque también puede aparecer en personas jóvenes. Habitualmente afecta a la columna cervical y lumbar, a las articulaciones grandes del cuerpo como rodilla, cadera y hombro, y también a las articulaciones de los dedos de las manos, la articulación de la raíz del pulgar, y la de la raíz del dedo gordo del pie.

No conocemos su causa exacta pero las investigaciones realizadas hasta la fecha sugieren que existen determinados factores que aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad: la obesidad, determinadas ocupaciones y actividades laborales y el ejercicio físico excesivo se encuentran entre ellas. En algunas familias es más frecuente que aparezca la artrosis por transmitir en sus genes alteraciones de la producción de colágeno (fundamental en la fabricación de un cartílago articular normal) o por presentar alteraciones en la forma de los extremos de sus huesos. El exceso de peso aumenta el riesgo de artrosis de rodilla. El uso inadecuado o excesivo de alguna articulación (como ocurre en algunos deportes) puede favorecer la aparición de artrosis. También puede aparecer artrosis de forma temprana en pacientes que han sufrido lesiones graves en alguna articulación, como fracturas o rupturas ligamentosas.

La artrosis puede no dar síntomas, pero si los provoca, el síntoma fundamental de la artrosis es el dolor.

Debemos consultar a nuestro médico de cabecera cuando sintamos uno o más de los siguientes síntomas:

  • Dolor de rodilla que dura más de una semana y que no mejora con antiinflamatorios.
  • Rigidez o pérdida de movilidad de la articulación. Especialmente rigidez en la rodilla tras estar un largo rato descansando. El dolor producido por artrosis mejora característicamente tras realizar algo de movimiento.
  • Dolor al subir o bajar cuestas o escaleras.
  • Inflamación

Su médico de cabecera le examinará y valorará la necesidad de realizar radiografías. La radiografía es una prueba capaz de diagnosticar la presencia de artrosis, sin necesidad de la práctica de otras pruebas como un TAC o escáner o una resonancia magnética. Los resultados de los análisis de sangre u orina no se encuentran alterados por esta enfermedad.

Existen múltiples tratamientos para la artrosis, su médico determinará cuál es el más adecuado para usted, según su edad, otras enfermedades que usted padezca, el dolor que le produzca, o el grado de artrosis que pueda apreciarse. Confíe en su médico de familia; está perfectamente formado para diagnosticar y tratar la artrosis. En algunos casos difíciles o complicados, su médico de cabecera podría considerar necesario derivarle al especialista en el manejo de pacientes con artrosis: el reumatólogo.

TRATAMIENTOS DE LA ARTROSIS
Tratamiento FÍSICO Ejercicios de rehabilitación
Calor/frío
Férulas
Bastones
Tratamiento MÉDICO Medicamentos analgésicos
Medicamentos antiinflamatorios
Infiltraciones
Capsaicina tópica
Otras medicaciones tópicas (pomadas)
Sulfato de glucosamina, condroitín sulfato, diacereína
Tratamiento QUIRÚRGICO Limpieza
Osteotomía
Prótesis

Realizar una actividad física aeróbica moderada y constante (como caminar una hora diaria a un paso ligero, o practicar deportes como aquagym, pilates o yoga) y perder peso pueden ayudar a controlar el dolor por artrosis de forma eficaz. La fisioterapia y rehabilitación también son de gran ayuda en el control de la artrosis.

El calor local (baños de agua templada, manta eléctrica, etc…) pueden ayudar en el alivio temporal del dolor.

Los antiinflamatorios son excelentes fármacos para disminuir el dolor y controlar la inflamación producida por artrosis, pero tienen efectos secundarios y deben ser controlados por su médico, especialmente si usted sufre de hernia de hiato o úlcera de estómago, hipertensión o tiene problemas cardiovasculares.

Una de las revistas más prestigiosas del mundo de la reumatología, Annals of the Rheumatic Diseases, publicó un estudio que demuestra la eficacia de la combinación del dos fármacos, condroitín sulfato y glucosamina, en el tratamiento de la artrosis de rodilla, obteniendo unos resultados comparables a los de algunos antiinflamatorios, pero sin sus efectos secundarios. Sus beneficios no están demostrados en todos los tipos de artrosis, ni en pacientes con lesiones graves de cartílago; su médico le indicará si usted puede beneficiarse de estos fármacos.

En su farmacia puede encontrar cremas con acción antiinflamatoria que no precisan prescripción médica. Cabe destacar aquellas que contienen capsaicina, un componente de los pimientos picantes, que se usa como medicamento debido a su capacidad para hacer desaparecer el dolor. No dude a consultar con su farmacéutico si presenta algún tipo de dolor ya que estas cremas podrían ayudarle.

Chilis

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Existen otros tratamientos, como las infiltraciones. Llamamos infiltración a la inyección de diversas sustancias dentro de la articulación afectada. Algunas de estas sustancias sirven solamente para aliviar el dolor de forma temporal, otras (como la terapia de plasma rico en plaquetas -PRP- o el ácido hialurónico), pretenden tratar y frenar la progresión de la enfermedad. No existe evidencia científica plena de la eficacia de estas terapias, y el riesgo de producir situaciones más graves como la infección de la articulación tras la inyección no es desdeñable. Nunca permita que se le realice una infiltración de una articulación por alguien que no sea médico. Nunca permita que se le realice una infiltración de una articulación por alguien que no utilice guantes estériles ni mascarilla.

Cuando no es posible controlar el dolor o los síntomas con medicación, se debe considerar la colocación de una prótesis. El traumatólogo es el especialista encargado de valorar si en su caso está indicada y de realizar la operación quirúrgica, que consiste en retirar el hueso y el cartílago dañados y reemplazarlos por un implante sintético hecho de plástico y metal, llamado prótesis. Se trata de una cirugía agresiva, y no exenta de riesgos, por lo que no debe realizarse si no es precisa. Consideramos que puede ser necesaria una prótesis cuando el dolor no le deja dormir por la noche, cuando el dolor no ha mejorado con otros tratamientos o cuando el dolor le impide realizar sus actividades diarias.

rodillaartrosis

Mantenerse activo y llevar una alimentación sana, evitando grasas y azúcares, son básicos en el cuidado de todos, especialmente en las personas mayores. En el caso de los pacientes con artrosis frenan el avance de la misma y facilitan la recuperación de pacientes que han sido operados. El alcohol y el tabaco dificultan los procesos de curación tras la operación de prótesis, por lo que se aconseja dejarlos previamente a la cirugía.

Recomendamos visitar la página web de la Sociedad Española de Medicina Física y Rehabilitación, donde pueden encontrar programas de ejercicios adecuados para personas con artrosis.

Fuentes: Sociedad Española de Reumatología
Web: la artrosis.com

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